Dos enfoques para la creación de texturas
Cada textura se origina de dos fuentes: generada matemáticamente (procedural) o capturada del mundo real (fotográfica). Cada enfoque tiene fortalezas distintas.
Texturas procedurales: Variación infinita
Las texturas procedurales se crean mediante algoritmos — funciones de ruido, celdas Voronoi, patrones matemáticos. Ventajas clave: independencia de resolución, continuidad garantizada y control paramétrico. Su limitación es que pueden parecer sintéticas.
Texturas fotográficas: Fidelidad real
Las texturas fotográficas capturan detalles exactos de superficie. Son el estándar para visualización arquitectónica y cine. Sin embargo, requieren procesamiento cuidadoso: corrección de perspectiva, normalización de iluminación y eliminación de costuras.
El enfoque híbrido
Los pipelines profesionales combinan ambos: una base procedural para cobertura continua y control paramétrico, con máscaras de detalle fotográficas para realismo.